Category Archives: architecture as transition

ARCHITECTURE AS TRANSITION…?

Com este novo texto, segundo a ser publicado abrimos a secção “architecture as transition

O desafio lançado nesta ocasião assenta também numa ideia simples “é a traves os acontecimentos continuados que ganha sentido a arquitectura, assim espaço arquitectónico é o lugar da transição dos mesmos”. Na famosa ruína imaginada do projecto do Banco de Inglaterra do arquitecto John Soane, vemos na ausência o tempo que passou, deixando a essência como espaço aberto à memória.

È momento de esclarecer aos abnegados leitores que cada uma das três secções do “nosso blog” compõe se num primeiro ciclo de três “post”, somando um total de nove aportações que vão ser publicadas ao longo do ano 2011. Segue um texto de Gregorio Vázquez Justel, pleno de excesso, o contrario teria sido uma decepção!

Acompanhamos com um “slide show” um tanto crepuscular mas não era para menos……

Carlos Durán.  Lisboa, Março 2011

LA ARQUITECTURA COMO LUGAR DE TRANSICIÓN,  por Gregorio Vázquez Justel

Soy lo que me rodea –Wallace Stevens-

La Arquitectura como Lugar de Transición o Transición de lugares, Espacio -caracterizado- de un movimiento ó movimiento –caracterizado- entre espacios.

Transición de lo natural a lo artificial –falacia- en cuanto creación humana.

Transición como traición, a las ideologías, caracteres, programas y presupuestos…Transición como traición a la tradición…La Aª que no es ya –unívocamente-: ni operador social ni expresión artística, no es un resultado tecno-científico ni simple filosofía lingüística, o “química poética”…

Transición como continuidad ante la ruptura. La Aª como Mediación, media – acción.

Entre la meditación y la acción: utilizando la medida, la forma –poética- y la inversión.

Entre la metáfora existencial y el artefacto instrumental.

Utilidad del programa (alibi conceptual o coartada expresiva, congelación de sus expresiones / manifestaciones visibles…-…La Aª como mero codificador (¿).

Hubo una Aª para el ocio y la “enajenación”, alguien etiquetó Aª “relax “…

Proliferó y prolifera universalmente una Aª para la especulación -las nuevas murallas del capital-.

Triunfa una Aª para la representación / significación –débil-. Anhelo post…

Sociedad del espectáculo –deber de Debord-. La Aª como marco del espectáculo, escenografía / actor…ocio y negocio del evento permanente…la Aª, la ciudad, el territorio como plató (físico o virtual).

El evento deseado, como anomalía productiva /creativa (Accidente + plan = ciudad contemporánea…dixit). Invención y convención.

Si Aª es ese intangible que está entre los edificios –materiales- (Moneo)…la goethiana “música congelada”, la Aª producirá LUGARES. Cada vez producimos menos lugares y lo pre-existentes los desvirtuamos –vaciamos, espectacularizamos, cosmetizamos, banalizamos…-. ¿Lo cosmético es ahora lo cósmico (R.Koolhaas)?

Aª como mediación “cultural”…redundancia conceptual para hablar de su condición de inevitable artificio o constructo humano; o contaminación interesada por su –falaz- atribución lingüística –por abuso “interno” metalingüistica-.

La Aª ha pasado de actividad y producto cultural a residuo cultural. Todo y nada es ya cultura. Si todo es paisaje ya nada lo es, si todo son lugares –comunes- no hay lugares. ¿son quizás esos lugares no excepcionales, sin carácter o identidad propios, otros lugares? ¿Los que demanda la anomia social ó los que construimos los arquitectos?

Aª como expresión de la lujuria inmobiliaria despilfarradora en tiempos e islas de bonanza…muy compatible con la expresión de egotismo técnico / político (mediático).

Narcisismo y potlatch como síntomas de vitalidad / decadencia –sin estilo-, cómplices de degeneración social…

Aª como generador – degenerador (de imágenes, recursos, territorios, economía local…). La banalidad del mal y del bien.

La Aª moderna que fue de la utopía al monumento ha acabado (?) como simple coartada acrítica de las estrategias de control -social- / descontrol – ambiental-…profecías de muerte –desde Hugo- para la Aª que no han acabado con ella, aunque su fagocitación del territorio y su anulada repercusión cultural han elevado las voces –o el número- de sus enterradores. Los publicistas del “sin plan” en un hipermercado de normatividad…

Aª como transacción. Leyes, normas y mercados. McAª.

Transición de la Tierra al Cielo…Aª como purgatorio, prometiendo el paraíso (Aalto) pero pasando por el infierno de las (no) ciudades.

El mundo es un dejá vu: Hong-Kong, Singapur, Shangai, Sao Paulo, Osaka, emblemas de potencia empresarial o de impotencia significante…Vacuidad y debilidad de los signos –renuncia expresiva /impotencia efectiva-. Hipertrofia y saturación, atributos de un universo de continuidad plasmática, condición del espacio- basura, dónde prima sólo la cantidad. Desaparición de lugares y emergencia “paradigmática” de los lugares-basura…Nunca fue tan hermosa la basura -J.L. Pardo-.

Aª “epidérmica”: envoltorio. Vehículo ligero para la íntima relación entre la hiperversatilidad –anhelada- de la nueva economía y la disolución identitaria –resistida- de una realidad “licuante”…símbolos sin significados específicos –genéricos- de la neutralidad y transparencia (¿) del dinero…

La forma no sigue a la función que no sigue a nada, y en todo caso se amolda a la forma –lo blando, la liquidez como metáfora exitosa-. La forma –recordatorio- que no es la imagen de la forma y que muere anegada en su proliferación.

La función explotada. Estallido de los usos, más indefinidos –por complejidad, mutación, interacción…-, como aparente “realidad” fugaz e inaprensible. Programa (en Aª) no es igual a suma de acontecimientos (más programa, menos acontecimientos).

Lo funcional convertido socialmente en signo –valor (mercancía) en una disolución universal de lo real y lo imaginario.

Lo fenoménico como mediación…propio de la Aª. La capacidad de imaginar la vida –Pallasmaa-, las sugerencias mentales y emocionales de la materia frente a la forma, un camino a recuperar…hacia dónde?

Aª para realzar el mundo, regenerar experiencias desde la evocación multisensorial,

La experiencia como intercambio, encarnación y proyección, del mundo…¡qué mundo…? Soy lo que me rodea –Wallace Stevens-.

Lo fenomenológico actuando ¿sobre qué?. La Aª de –la sociedad de- consumo como hilo musical…Nuestro cosmos es (cada vez) más caos?

Nada que eternizar ni sublimar. No puede haber Aª cuando no hay nada que sublimar –Wittgenstein-.

La ciudad genérica –R.K.- se impone sin oposición a la no ciudad residual –CH, UBD, HBM, bidonville, favelas…-. Tsunami homogeneizador –disolución de la diferencia y emergencia –moda- de una falsa variación- lleva al espacio basura…

Pregunta M. Cacciari (La ciudad): ¿Es posible vivir sin lugar? ¿Es posible habitar allí donde no se producen lugares? La ciudad está sometida a preguntas contradictorias. Querer superar tales contradicciones es una mala utopía. Al contrario, se requiere darle forma. La ciudad en su historia es el experimento perenne para dar forma a las contradicciones, al conflicto.

Más que ciudades, habitamos territorios…cuya métrica pierde sentido espacial, para ganarlo, en el mejor de los casos, en el temporal…

Dios es tiempo –J. Brodsky-.

De la domesticación del espacio a la defensa –liberación- contra el tiempo.

Aª como transición “fenoménica” –nos ayuda a comprender- y detonador de la memoria (nos encarna y sitúa), que exige el intercambio (lo real) y permite reconocer (nos).

Comentario: Lo público aquí…es la playa, el paisaje…¿hacia el mar ó la montaña?

Quiero ver una plaza¡

Azúa, Boeri, Cacciari, Debord, R. Koolhaas, Pallasmaa, J.L. Pardo…y algunos poetas, tratan de ayudar en el intento de entender por dónde deambulamos…

GVJ, marzo 2011

AQUELLA CIUDAD DE ANTAÑO

Carlos Durán 2007